Dave
Ana habia insistido que al final puede que Lucy si quisera olvidarme, porque le habia llamado a lo largo de estos tres dias como diez veces al dia y no me habia cogido, asi que habia decidido prepararme una cita. Asi que ahora yo estaba en mi cuarto preparandome con unos pantalones negros pitillos y una camisa azul clarita, para ir elegante pero no demasiado. Cogi una chaqueta de cuero negro y sali.
Ana: Vamos, vamos, vamos!
Dave: Ya va, ya va.
Cogimos el coche de mi padre, ya que el mio estaba en Londres. Nos dirigimos a un restaurante normalito, ni muy caro ni muy barato.
Ana: Suerte, intenta no pensar mucho en Lucy, va?
Asenti con la cabeza y entre, dirigiendome a una mesa apartada de las demas en una esquina. De repente, vi como alguien muy parecida a Lucy entraba por la puerta, pense que eran alucinaciones mias, pero segui observando. Vi como preguntaba algo, y despues se dirigia hacia mi. Cuando se acerco lo suficiente como para distinguir que realmente era ella, me acerque y la abraze muy fuerte. Era ella, y estaba aqui, conmigo.
Lucy: Sorpresa.- susurro en mi oido.
La abrace mas fuerte deseando que el momento no terminara nunca, y le pregunte:
Dave: Pero, como...?-me separe un poco de ella para que pudiera hablar tranquila, pero no demasiado.
Lucy: Tu hermana Ana me cojio el telefono cuando te llame, y me dijo que habias cambiado. Le explique lo ocurrido y quiso ayudarme dandote una sorpresa. Agradecele a ella todo esto, ella lo planeo todo. Espero que te guste tu cita.- dijo con una sonrisa.
Dave: Me encanta, tendre que agradecer a Ana todo esto, te he hechado tanto de menos... -volvi a rodear su estrecha cintura con mis brazos, a la vez que ella pasaba los suyos por mi cuello.
Lucy: Yo tambien te he hechado muchisimo de menos.- susurro en mi hombro.
Dave: Tienes hambre?
Lucy: Claro.
Dave: Todavia no me creo que estes aqui.- dije apartando su silla para que se sentara.
Lucy: Pues creetelo, porque estoy aqui, y pienso quedarme hasta que te decidas volver a Londres. Por cierto, me tienes que decir de algun hotel para que me quede estos dias.- dijo sentandome.
Dave: Hotel? Ni lo sueñes, tu te quedas en mi casa, que hay habitaciones de sobra.
Lucy: No Dave, no quiero ser una molestia. Suficiente con que me he quedado tu casa, que por cierto, estaba hecha un asco.
Dave: Me da igual si eres una molestia, llevamos mas de un mes separados y ahora que por fin estamos juntos, no pienso volver a dejarte.
Lucy: Tampoco me iria muy lejos, solo unas calles.
Dave: Que no, Lucy, que tu te quedas en mi casa. Y si hace falta, yo duermo en el sofa y tu en mi cuarto.
Lucy: De acuerdo, pero no pienso dejar que duermas en el sofa.
Dave: Eso ya lo hablaremos. Por cierto, y tu maleta?
Lucy: Se la ha llevado Ana.
Dave: Cambiemos de tema, que tal con 18 años?
Comimos con risas y historias sobre lo que habia pasado en el tiempo que estuvimos separados, hasta que hice la pregunta que me carcomia por dentro.
Dave: Y que tal con Rick?
Lucy tardo un poco en responder, asi que me di cuenta de que me deberia haber callado.
Lucy: Rompimos el dia de mi cumpleaños, cuando termine de leer la nota que me dejaste, pero hemos quedado como amigos y me ha estado ayudando mucho.
Dave: Lo siento, no queria...
Lucy: Tranquilo, tarde o temprano acabaria contandotelo.
Dave: Vamos fuera?
Lucy: Claro.- dijo con alegria renovada y su respectiva sonrisa en la cara.
Lucy
Dave me llevo a un parque al atardecer cuando empezaba a oscurecer, ya que en estas epocas del año oscurecia muy pronto. Nos tumbamos en la hierba mirando las estrellas que empezaban a aparecer mientras el tiempo pasaba y empezaba a hacer mas y mas frio.
Dave: Tienes frio?
Lucy: Pues la verdad es que un poco si.
Dave: En serio?
Lucy: Vale, me estoy congelando.
Dave: Toma, anda.- dijo tendiendome la chaqueta. Me la puse y me abrace a el aun tumbados. El paso sus brazos por mi cintura y me empezo a acariciar el pelo.- No sabes cuanto extrañaba esto.
Lucy: Yo tambien. Me costo mucho asimilar que te habias ido, estuve peleando con los de seguridad y gritando tu nombre para que no te fueras, pero todo fue en vano.
Dave: En serio hiciste eso? Por mi?
Lucy: Haria eso y mucho mas.- levante la cabeza para mirarle a los ojos, y me perdi completamente en ellos.
Dave: Te quiero.
Lucy: Y yo a ti, nunca deje de hacerlo.- levante mas mi cabeza hasta que mis labios se encontraron a la altura de los suyos, rozandolos.- Y no sabes las ganas que tengo de besarte ahora mismo.
Dave: Y por que no lo haces?
Acorte los milimetros que habia entre nuestros labios, fuendiendolos en un tierno beso esperado por ambos. Nuestros labios se movian al compas, ansiosos de estar uno con el otro, deseando que ese esperado beso no acabara nunca. En ese momento senti como unas mariposas que habian permanecido dormidas durante mas de un mes emprendian el vuelo en mi estomago, haciendo que me estremeciera. Ninguno de los dos queria que el beso terminara, pero la falta de aire deshizo ese deseo.
Dave: Lo siento.- dijo cuando nos separamos.
Lucy: Por que?
Dave: Por todo. Por haberme enfadado contigo por nada, por no haber estado contigo en los momentos mas dificiles, por haberme separado de ti mas de un mes, por haberme escapado sin siquiera atreverme a decirtelo a la cara, por haber sido un completo gilipollas contigo.
Lucy: Ey, estamos juntos, no? Te perdono todo, ahora no pienses en eso, estas conmigo, juntos. Estamos en navidad, es tiempo de ser felices y comer perdices no?- dije sonriendo- No quiero que te sientas culpable nunca mas, porque yo tambien hice varias cagadas en cuanto a nosotros, asi que dejamos el marcador en cero vale?
Dave: Te quiero, Lucy Stone, siempre te he querido.
Lucy: Te quiero tambien, David Martinez, para siempre.- dijo en español.
Dave: Quien te ha enseñado eso?
Lucy: Me lo dijo Ana, me dijo que te lo dijera en la comida pero creo que ahora es mejor momento no?
Dave: Tienes razon.
Lucy: Dave.
Dave: Si?
Lucy: Nosotros que somos?- me cojio de los brazos para levantarme, me miro a la cara y dijo:
Dave: Seremos lo que tu quieras que seamos, quieres ser mi novia?
Lucy: Mmm...- dije sonriendo para ponerlo nervioso. Nuestras manos seguian entrelazadas, y Dave me miraba con una mirada que hacia que me derritiera por dentro.- Claro que si tonto!
Dave: Por un momento pense que me dirias que no.
Lucy: Te equivocabas. Te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario